una universidad del vino
La capital histórica de la comarca es Vilafranca del Penedès, digna de una universidad del vino. Pedro el Grande murió en esta ciudad, oliendo los primeros aromas del mosto recién fermentado en una noche de Octubre. Sus biógrafos cuentan que era muy sabio y amante de los buenos vinos. Falleció en un hermoso palacio convertido en museo del vino, siendo el único monarca del que se guarde memoria histórica de haber muerto en un museo del vino….
El Penedès se extiende entre la cordillera litoral y la costa mediterránea, cruzado de norte a sur por la antigua Via Augusta de los romanos, que se abre al mundo por dos venerables monumentos: el Puente del Diablo, en Martorell, y el Arco de Bará, en las orillas del mar. El viñedo ocupa una superficie total de 25.000 ha plantadas, generalmente, sobre un marco de 2.500/3.000 cepas por hectárea, aunque actualmente algunos viticultores prefieren aumentar la densidad de plantación, para que la cepa tenga un ciclo biológico más favorable, permitiendo así reforzar la producción sin sobrecargar a la planta.
Los tres microclimas, perfectamente delimitados del Penedès ofrecen condiciones idóneas para el cultivo de las más nobles variedades viníferas.
• El Bajo Penedès se extiende a lo largo de la franja costera, de clima cálido y sometida a la influencia directa del Mediterráneo. Se cultivan las variedades blancas tradicionales Moscatel, Macabeo y Xarel-lo; así como las tintas Garnacha, Cariñena, Monastrell y Tempranillo.
• El Penedès Central comprende las llanuras y valles que se elevan desde los 200 m hasta los 400 m de las primeras pendientes de la cordillera prelitoral. En ella dominan las plantaciones de Macabeo y Xarel-lo, cepas tradicionales que aportan sus uvas a la elaboración del cava. Pero el microclima más fresco ha permitido, además, la aclimatación y el cultivo de algunas de las variedades nobles que hoy producen los mejores vinos del Penedès: Cabernet sauvignon, Cabernet franc, Pinot noir y Merlot. Incluso ciertas variedades blancas, de gran linaje, como la Chardonnay o la Sauvignon blanc, se adaptan muy bien a algunos viñedos de esta zona.
• El Penedès Superior comprende las tierras del interior que se levantan hasta cotas de 800 m, a una altitud excepcional en el mapa vitícola europeo. Abrigadas por el bosque, en majestuosas pendientes que se cubren de nieve en invierno, se cultivan aquí las más nobles cepas aromáticas: Riesling, Gewürztraminer, Chenin blanc, además de la delicadísima Parellada, que produce el más fino de los blancos tradicionales del Penedès. El clima es más frío y continental, con mayores niveles de pluviosidad en los viñedos más altos. Desde el punto de vista vitícola, este microclima es decisivo para la calidad de los vinos del Penedès, ya que complementa la producción tradicional mediterránea de las zonas más bajas con sus vendimias aromáticas, que alcanzan aquí un perfecto ciclo biológico de crecimiento y madurez.